Nueva semana, y comienzo una nueva serie, dedicada a KlimtBalan, dado que la temática de su blog, tan ajena a mis conocimientos como apasionante, me impide participar el él como me gustaría. Hace poco tiempo comentábamos nuestra desconocida mutua… Sigue leyendo
Para el americano medio, París es algo más que una obsesión: Es la personificación de la vieja Europa, el romanticismo, y el glamour, y el cine lo ha reflejado en numerosas ocasiones. En el cine musical evidentemente la primera película que viene a la cabeza es Un Americano en París (An American in París, 1951) pero la visión que ofrece es excesivamente idealista y filmada principalmente en estudio. Sin embargo, el París de Funny Face (Una Cara con Ángel, 1957), es el real o, al menos, lo que Hollywood consideraba la realidad de París en los cincuenta.
Stanley Donen, visitante asiduo de este blog, se llevó a todo el equipo a Francia para rodar en exteriores, y contó con el apoyo decidido de Audrey Hepburn, que no quería separarse de su marido de entonces Mel Ferrer y que también se encontraba en esa época trabajando en la Ciudad de la Luz. La utilización de exteriores estaba de moda tras el éxito de On The Town unos años antes pero en esta ocasión la decisión disparó el presupuesto, no sólo por la distancia, sino porque durante todo el rodaje no paró prácticamente de llover.
En una entrevista a la BBC décadas después, Gene Kelly admitió que si bien todos habían hecho películas mejores después, en el momento en que rodaron “On The Town” todos los que participaron en ella estaban en la cúspide de su talento.
Un Dia en Nueva York, como se tituló en España, fué originalmente una obra de Broadway con libreto de Betty Comden y Adolph Green (que también la protagonizaron en escena) y música de Leonard Bernstein que se estrenó en Nueva York el 28 de Diciembre de 1944 con coreografía de Jerome Robbins. Poco después el departamento de musicales de la MGM dirigido por Arthur Freed compró los derechos y encargó la dirección a Stanley Donen quien a su vez llamó a Gene Kelly para que la interpretara y le ayudara a dirigir los números musicales (en los créditos Kelly aparece como co-director). Frank Sinatra, una garantía de taquilla que ya había trabajado antes con Kelly, se unió al proyecto y le siguieron Betty Garrett y Ann Miller. Sigue leyendo