Imagináos una banda formada por gente como Jackson Browne, Elvis Costello, Jennifer Warnes, k.d. lang, Bonnie Raitt, Bruce Springsteen y Tom Waits. Ésto es lo que ofrece este concierto rodado en 1987 en honor al gran Roy Orbison. Y no aparecen como estrellas invitadas, sino como parte de la banda durante todo el concierto.
Si hay un grupo que consiguió acercar e incluso mezclar exitosamente jazz y rock fue Steely Dan. Y digo grupo porque originalmente lo eran, e incluso llegaron a salir de gira hasta su tercer álbum, Pretzel Logic (1974). El relativo fracaso de las giras les hizo comprender que su música no estaba pensada para grandes conciertos por lo que se retiraron para grabar en estudio sus cuatro siguientes discos. En total fueron siete álbumes que representan la que probablemente sea la serie mas larga y perfecta de discos que ha dado la historia del rock, de 1972 a 1980, y que empezó con Can´t Buy a Thrill y acabando en Gaucho con la disolución de lo que para entonces ya era solo un dúo formado por Donald Fagen y Walter Becker. Volverían a reunirse veinte años mas tarde, pero ésa es otra historia porque vamos a detenernos en Gaucho (1980).
Siempre ha habido intentos de acercar el jazz al gran público, pero han fracasado en general porque el público de jazz es suficientemente mayoritario para mantener la industria y los artistas sin necesidad de atraer a otra audiencia y correr el riesgo de perder la propia. Este fenómeno, que se ha dado en todos los estilos y corrientes minoritarios por el que el minoritario se regodea en su minoría, y considera cualquier éxito como blafemo, ha tenido alguna excepción. Es decir, discos que no pretendían ser mayoritarios, pero que por motivos bien de una promoción de la discográfica, bien por un simple boca a boca, se han convertido en superventas.
Es el caso, por ejemplo, de Getz/Gilberto, una grabación de 1963 con Stan Getz al saxofón y Joâo Gilberto a la guitarra que se ha convertido en un icono de la música y que estableció las reglas de lo que sería la bossa nova, probablemente sin querer.