No he sido nunca un ferviente admirador de Carlos Santana. Me agradan sus obras hasta aproximadamente Amigos (1976, y si, es un momento postista) pero en mi opinión el balance después de 40 años apenas roza el aprobado por culpa de demasiados y prolongados puntos bajos en su carrera.
Lo cual no quita que disfrute como el que mas con su técnica y alguna de sus obras, como el Abraxas (1970) y admiro su técnica y forma de tocar la guitarra.
Por eso me intriga su último proyecto, titulado Guitar Heaven: The Greatest Guitar Classic of All y que tiene prevista su salida a finales de Septiembre, y en el que repasa los clásicos de la guitarra rock de todos los tiempos (y al decir todos los tiempos quiero decir evidentemente los últimos 40 años).
La selección no tiene desperdicio:
“Whole Lotta Love” (Led Zeppelin) con Chris Cornell
“Can’t You Hear Me Knockin’”(The Rolling Stones) con Scott Weiland
“While My Guitar Gently Weeps” (The Beatles) con india.arie and Yo-Yo Ma
“Dance the Night Away” (Van Halen) con Pat Monahan
“Back In Black” (AC/DC) con Nas
“Riders On the Storm” (The Doors) con Chester Bennington and Ray Manzarek
“Smoke On the Water” (Deep Purple) con Jacoby Shaddix
“Photograph” (Def Leppard) con Chris Daughtry
“Bang A Gong” (T. Rex) con Gavin Rossdale
“Little Wing” (Jimi Hendrix) con Joe Cocker
“I Ain’t Superstitious” (Howlin’ Wolf, Jeff Beck Group) con Jonny Lang
Y además en la edición deluxe
“Fortunate Son” con Scott Stapp (Credence Clearwater Revival)
“Under the Bridge” con Andy Vargas (Red Hot Chili Peppers)
Sigue Santana con la dudosa (artísticamente al menos) política de tener invitados “especiales” en cada tema, al estilo de lo que tan buenos resultados dio en Supernatural (1999) pero es innegable que a poco que se haga con seriedad oir una versión de Back in Black o Little Wing tiene un innegable interés. Veremos el resultado.
La Empresa Nacional de Correos británica, Royal Mail, lanzó a principios de este año una serie de sellos para celebrar unas portadas de discos que marcaron una época.
Hay que tener en cuenta que el objetivo de esta emisión no es homenajear la música sino el diseño gráfico de las portadas en si.
Pulsar en la imagen para ver una ampliación.
Las portadas en si son lo suficientemente conocidas, pero los detalles son los siguientes:
En 2004 los Beatles fueron a los tribunales para detener la propagación de The Grey Album, un disco realizado por DJ Danger Mouse mezclando el White Album con el Black Album de Jay-Z.
Musicalmente hablando el rap tiene poco interés. Pero al igual que el punk es mas interesante por sus ramificaciones. Los intérpretes de rap comenzaron sampleando riffs y bases rítmicas de otros artistas, con o sin su permiso, y ha evolucionado en una de sus ramas hasta el punto de prescindir totalmente del rap y limitarse a mezclar temas de otros, reorganizándolos en un corta y pega con resultados a veces sorprendentes, superando a veces a los originales.
Es éste otro aspecto de la polémica por la vulneración de los derechos de autor. Por regla general estos “ingenieros” no se lucran por su trabajo mas allá de la fama que obtienen en ciertos círculos por lo que existe un debate sobre si pueden usar libremente estas obras.
Estas obras se estan denominando mashups o en español “pop bastardo” según definición acuñada por el diario Clarín (Argentina tiene una escena mashera bastante importante) y aunque no es nada nuevo si es cierto que el acceso prácticamente ilimitado a la música que existe actualmente mas la potencia y complejidad de los programas informáticos actuales permite la manipulación sin límites de estos temas, como éste de uno de los autores, si ésa es la palabra adecuada, DJ Moule, en la que combina temas muy conocidos de Queen, los Rolling Stones, y Nirvana:
Pero no todos se limitan a crear un nuevo tema. Otros crean un universo paralelo donde los Beatles no se han separado (ni fallecido, ya puestos) y cuentan una historia sobre una cinta cassette presuntamente aparecida en lo que no es mas que un album copletamente rehecho a partir de temas de los Beatles tras su separación, ya en solitario. El trabajo es primoroso aunque su calidad sea discutible. En el primer corte usa, por ejemplo, When We Was Fab de Harrison, Band On The Run de McCartney, y un riff de Lennon del Double Fantasy: