Granada Big Band

Mucho mas tarde de lo que en mi es habitual os ofrezco estas fotografías de la actuación de la Granada Big Band en el Festival del Portón del Jazz el pasado 31 de Julio. Estaba corriendo el riesgo de convertirse en lo que llamo un artículo tapón: Uno que no sale y tampoco deja que salgan otros. Mi resistencia a publicarlo se debe principalmente a mi madre y su consejo: “Si no puedes decir nada bueno de alguien, mejor cállate”. Pero en cierta forma estoy obligado por la tradición a publicar las actuaciones del Portón del Jazz a las que asisto, así que diré lo mínimo. A fin de cuentas, la mayor parte de mi opinión es precisamente éso: Una opinión.

¿Y cuál es? Fundamentalmente la actuación me aburrió hasta el punto de irme del concierto entrada ya la segunda mitad. Se puede alegar entonces que no vi el concierto entero. Es cierto, y de hecho por eso lo digo. Estoy buscando razones para desprestigiarme como cronista.

La GBB es una de las bandas españolas con mas dilatada trayectoria en el mundillo de las Big Bands, y está especializada en el Latin-Jazz (ver corrección en comentario #1), una corriente musical que se inició en los años cuarenta con la llegada de músicos cubanos a Estados Unidos. Gente como Machito que fusionaron su estilo con otra gente como Dizzy Gillespie o Xabier Cugat. Su ritmo y raices latinas convirtieron al Latin Jazz (o Jazz Afro-Cubano como lo llaman otros) hicieron de esta variante una preferida entre el gran público y se ha mantenido prácticamente sin evolucionar durante décadas.

La pericia técnica de la Granada Big Band es innegable y su repertorio difícil de ejecutar. Entonces, ¿Cuál fue el problema?.

Un factor común a toda la música cubana o latina, al menos en mi opinión, es un factor que tiende a olvidarse con excesiva frecuencia. Por encima de todo, debe ser divertida, debe dibujarte una sonrisa estúpida en los labios que debe ir preferentemente acompañada de movimientos rítmicos del pie. Y no encontré nada de eso en la actuación, que encontré técnicamente perfecta, pero fria y distante. Quizás fuera debido a la formación clásica de muchos si no todos de sus miembros, o a la ausencia de su lider Kiko Aguado, pero personalmente no veo de recibo que prácticamente nunca levantaran los ojos de la partitura a pesar de conocer el repertorio (estoy seguro) de memoria. Y las introducciones, excesivamente academicistas, de Sergio Albacete, no ayudaban precisamente a romper esa imaginaria cortina que parecía que habían colocado delante del escenario.

La entrada de Celia Mur y la interpretación del “Days of Wine and Roses” del Gran Mancini elevó el nivel y parecía que los cortinajes empezaban a abrirse, pero se quedó en eso. Poco después me fui.

¿Quieren desprestigiarme algo mas? Quizá tuve un mal dia; es sólo una crónica de una actuación y no de la GBB; soy el único que no disfrutó al parecer del concierto; el latin-jazz no es lo mio y soy un snob petulante. Todo cierto.

Si quieren leer una crónica elogiosa aquí tienen una, y por lo que leo mi opinión no es simplemente minoritaria, sino única.

Pero tengo un blog.

Powered by Flickr Gallery

Relacionadas

Victor Bailey contra la Fisica

Pocos podían imaginar en 1980 cuando Weather Report lanzaba su gran disco Night Passage que sería el último de Jaco Pastorius al bajo, dado que su formación por entonces estaba considerada la mejor de su historia (Shorter, Zawinul, Thomas, Erskine, y Jaco). Le sustituiría un muchacho de Brooklyn de apenas veinte años, Victor Bailey, que permanecería en la banda hasta su disolución apenas cinco años mas tarde.

Bailey volvería a encontrarse a finales de los 90 con Joe Zawinul al unirse a The Zawinul Syndicate, pero antes participó en los últimos estertores de Steps Ahead, y fue músico de estudio y de giras con multitud de artistas desde Miriam Makeba a Madonna pasando por el gran Larry Coryell.

Éste es el hombre que ayer pasó por el Portón del Jazz en su edición de este año en el segundo concierto del Festival.

Con un aspecto francamente desmejorado, andando a duras penas con la ayuda de un bastón y quejándose constantemente de dolor en su mano izquierda, la cosa no prometía demasiado, especialmente teniendo fresco el concierto de una semana atrás.

Pero los grandes tienen estas cosas. Tan pronto como tomó en sus manos su Fender Signature todos nuestros temores se esfumaron. Con tres de sus cuatro extremidades dañadas, lo que Victor Bailey ofreció anoche fue una lección magistral del uso de este aparentemente limitado instrumento. Concentrándose como era de esperar en sus temas en solitario y acompañado de un espectacular batería y unos guitarras y teclado quizá no a la altura, Bailey pasó por el escenario del Portón sentando cátedra tocando el bajo usando todos los recursos disponibles y con una fusión contagiosa de jazz y funk.

Hablaba el año pasado de cómo Spyro Gyra parecían anclados en el pasado. Victor Bailey es prueba viviente de todo lo contrario. Con movimientos por el mástil que parecían desafiar las leyes de la física conseguía extraer del instrumento una serie aparentemente infinita de matices sonoros y rítmicos. Por lo que se vió anoche bien podrían cortarle el meñique. Por lo que a mi respecta, tras lo de anoche, iría a verle con las dos manos escayoladas.

Al final, sin que nadie se lo pidiera, el enorme batería (en todos los sentidos) regaló sus baquetas a una niña con Síndrome de Down que estaba en primera fila. El Portón volvió a llenarse, el acceso fue mucho mas profesional, y cuando Bailey dejó el escenario definitivamente, desde la mesa de mezclas picharon el Heavy Duty Judy de Frank Zappa.

¿Alguien da más?

Powered by Flickr Gallery

Basicamente lo mismo, pero en video:

Relacionadas

Pocas veces tiene uno la posibilidad de asistir a uno de esos momentos mágicos en los que por mas que busque no encuentra nada que criticar, donde absolutamente todo sale perfecto y prácticamente desde el primer momento uno es consciente que vas a recordar esa hora y media durante mucho tiempo.

Ocurrió anoche en Alhaurín de la Torre en el concierto inaugural de la edición de este año del Portón del Jazz, y tuvo a John Scofield y su Piety Street Band de protagonistas.

Leer el resto de esta entrada…

Relacionadas