Anoche tuve el placer de disfrutar de la primera versión de Dracula, rodada en 1931 por, principalmente, Tod Browning, e interpretada por Bela Lugosi. Un clásico de la Universal a caballo entre el cine mudo y el sonoro. De hecho se rodaban, cosa habitual en aquella época, tres versiones al mismo tiempo: La conocida, una versión en español – considerada por muchos superior y mas sexy, ya que estaba libre de censura al estar destinada para el exterior – y una versión muda, dado que en aquella época muchos cines aun no disponían de la tecnología necesaria para reproducir el sonido.
Desde el punto de vista estrictamente cinematográfico la llegada del sonoro fue un desastre sin paliativos. La creatividad se estancó durante muchos años y el nivel artístico y técnico retrocedió varios años y tardó casi una década en recuperarse.
La cuestión es que las obras de cine mudo eran muy superiores a las sonoras, y aun así actualmente apenas hay acceso a estas obras para las nuevas generaciones. Recuerdo con qué frecuencia se emitían en televisión cortometrajes mudos, fundamentalmente comedias de Keaton y Chaplin, en televisión.
Pero volvamos al primer Dracula “oficial”, dado que el Nosferatu de Murnau (1922) se hizo sin permiso. En aquella época no existían las bandas sonoras propiamente dichas. El público aún tardaría un poco en aceptar que la música sonara de pronto, sin conocerse su fuente, por lo que no fue hasta 70 años mas tarde que se recurrió a Philip Glass para componer una banda sonora propiamente dicha. Si tenéis la oportunidad oid esta versión. la partitura de Glass es de las mas bellas que jamás ha compuesto para una película, y es un ejemplo de como acometer un proyecto de estas características, o simplemente conseguid la versión del Kronos Quartet.
Siempre me gusta poner las cosas en su contexto: Pensad que la pelicula considerada como la primera con sonido como parte integral fue El Cantor de Jazz (The Jazz Singer, 1927). Hitchcock rodaría su primera sonora un par de años mas tarde, Blackmail, y este Dracula, ya plenamente sonora, se hizo apenas cuatro años mas tarde. Pero es que en 1939, unos diez años después, se estrenaba Lo Que El Viento Se Llevó (Gone With The Wind), y Hitchcock preparaba el rodaje de Rebecca (1940). ¿Soy el único que considera esta evolución una de las maravillas del arte del siglo XX?
