Hace unos días, hablando de Rufus Wainwright, comentaba su aparente incapacidad para cantar y tocar al mismo tiempo, y como no por prescindir de instrumentos el tema mejora necesariamente. De hecho, si mejora es que ese instrumento no hubiera debido estar ahí desde el principio.
Me he acordado del concierto porque hoy he podido disfrutar del ejemplo exactamente opuesto, un concierto que Roger Hodgson ofreció en Montreal en 2006.
Hogdson, para los que no le conozcan, era la mitad melódica de Supertramp (Davies era la rítmica). Me encantan estas simplificaciones, falsa como todas, pero útil. Leer el resto de esta entrada…
