Olvídense del solo de guitarra mas espectacular, o de la elegancia del piano, o del rítmico batir de una batería. No hay en el mundo instrumento mas hermoso que la voz humana. Hay algo primitivo, atávico, en las sensaciones que provoca y en la reacción que produce al escucharla, y si la persona que la domina, la modula y transmite es alguien como Kurt Elling ese instrumento, la voz, puede inmovilizarte en tu asiento al tiempo que paradójicamente te transporta adónde y cómo quiere.
Acaba de anunciarse la edición de este año del Portón del Jazz de Alhaurín de la Torre, Málaga, que cumple su edición número catorce. Este año, como consecuencia de la crisis el número de conciertos se ha reducido a… Sigue leyendo