Tradicionalmente siempre me he movido con amigos que me superaban en edad, y no hablo de meses, sino de una década o mas. Y aunque nuestros gustos musicales iban parejos hubo muchos discos de los setenta que yo descubrí a toro pasado, años después de su lanzamiento, mientras que ellos lo vivieron en vivo, fueron a comprar el vinilo cuando salieron con una fe ciega que les honra (no era música que se escuchara en la radio) y se preparaban para una experiencia previsiblemente única. Pero no siempre era así.
Aunque no tan conocida, por ejemplo, como Woodstock, la película Message to Love es mucho mas interesante desde un punto de vista cinematográfico y documental. Al igual que Let It Be, su interés radica en el reflejo fiel pero sincero del fin de una época. Un resultado que su director, Murray Lerner, un especialista en este tipo de producciones, probablemente no tenía previsto, pero que supo integrar adecuadamente en su película.