Los “Cuentos de la Luna Pálida de Agosto” de Kenji Mizoguchi fue probablemente la primera película japonesa que vi, y ahora puedo presumir de haber acertado con la elección, aunque no recuerdo que fuera voluntaria.
León de Oro del Festival de Venecia de ese año, la obra de este hombre de 55 años pilló por sorpresa a una Europa que apenas empezaba a sacudirse los últimos rescoldos de neo-realismo italiano. Hay que recordar que en aquella época los premios de los Festivales de Cine europeos aún conservaban el prestigio del que ya carecen.
Mi nombre real es Carlos Formby, casado, nacido en el 66. Vivo en Málaga, España, desde hace varios años aunque nací y crecí en Sevilla. Aficionado a la música y al cine, hace años que mantengo este blog donde… Sigue leyendo
Hacía muchos años que no veía Two for the Road, este experimento de estilo que Stanley Donen llevó a cabo en 1967, y probablemente una de las historias de amor mas lúcidas de la historia. Imagino que el matrimonio… Sigue leyendo