Si la edición del Portón del Jazz que finalizó anoche hubiera tenido un lema sin duda hubiera sido John Coltrane. Prescindamos de Mezzoforte que me destroza la teoría y centrémonos en las 2/3 partes del Portón. La semana pasada Kurt Elling vino a presentarnos su disco Dedicated to You, homenaje al clásico de Coltrane y Hartman de 1963, y anoche llegó Contact, la banda de David Liebman, probablemente el alumno mas aventajado de Coltrane.
Por supuesto Contact es mucho mas. Cualquiera de sus componentes (John Abercrombie a la guitarra, Marc Copland al piano, Drew Gress al contrabajo y Billy Hart en la batería, además de Liebman al saxo) hubieran podido ser cabeza de cartel de cualquier otro concierto en solitario, pero venían a presentar su disco Contact Five on One, grabado en Enero de este año.
Decía antes que Contact es la banda de David Liebman. Muchos no estarán de acuerdo con tal afirmación, entre ellos los mismos artistas, pero lo que pretendo decir es que al menos anoche todos parecieron cederle el protagonismo. A pesar de su movilidad reducida se levantaba de su silla, sentía cada pasaje, cada nota, de sus compañeros.
Dada la promiscuidad musical habitual en el jazz, todos los miembros han trabajado con otros musicos y entre ellos en diversas combinaciones, y aunque han tocado todos los palos se sienten mas a gusto en la senda del free jazz, secciones comunes reducidas a la mínima expresión, con libertad total para las improvisaciones en escalas más que en acordes y ritmos generalmente sincopados. Resumiendo, si puedes tatarearla no es free jazz.
No llevé la cuenta pero creo que interpretaron prácticamente de forma íntegra y exclusiva su album que por cierto dijeron estaba disponible en alguna parte del recinto pero que yo no vi por ninguna parte. Una pena porque no es de los fáciles de encontrar. Por si os interesa lo he encontrado aquí online.
No es fácil escribir una crónica de lo que oímos anoche, y tampoco soy un experto en esta variante del jazz. Depende en gran manera de tu predisposición, de tu estado de ánimo, de tus ideas preconcebidas. ¿Disfruté con el concierto? Desde luego, como pareció hacerlo el numeroso público que se congregó, pero seguro que cada uno de una forma distinta. En lo que todos podemos estar de acuerdo es que presenciamos algo único, distinto, y lo escuchamos con el respeto que merecía la ocasión.
Lástima que parte del público que se dispersó por los jardines y gradas superiores se dedicara a socializar y a hablar con sus amigos como si fuera un cine de verano, con una tremenda falta de respeto a los artistas y al resto de los asistentes. Quizás haya que pensar alguna medida para el futuro.
Punto final para una de las mejores ediciones del Portón del Jazz. Es difícil abarcar tanto y tan intensamente en tan solo tres actuaciones pero lo han conseguido. Sin embargo no habría que caer en la tentación de dejarlo como está. Tres espectáculos a duras penas alcanza el mínimo para convertirse en referencia del jazz en Andalucía y la crisis no pueder ser excusa eternamente.
