Nacido originalmente como un spin-off de Buffy, la Cazavampiros, esta serie protagonizada por David Boreanaz (Bones) estuvo en pantalla entre 1999 y 2004, y tuvo un comienzo dubitativo mientras intentaba encontrar un estilo propio que no dependiera de su serie matriz, con la que coincidió cronológicamente durante tres años. Las continuas referencias de las primeras temporadas a personajes y eventos de la misma, y los frecuentes cruces de personajes ayudaban por un lado a mantener el interés de los fans de la primera serie, y por otro lado conseguían mantener un universo coherente entre ambos mundos de manera que era posible mantener una coherencia cronológica (el Universo Whedonesco de los fanáticos en honor al creador de ambas series, Joss Whedon). Sin embargo, esta dependencia limitó el desarrollo de la serie, probablemente para no alterar el desarrollo de las distintas series
excesivamente. Unicamente cuando la serie estuvo suficientemente afianzada en la tercera temporada y sobre todo al acabar Buffy Whedon pudo dedicarse totalmente a Angel, llevándose incluso a personajes de una serie a otra de forma permanente y dándole un empaque del que estaba muy necesitado
Angel es un vampiro al que una maldición gitana ha devuelto su alma, por lo que vive (es un decir) atormentado por los crímenes cometidos durante siglos cuando era llamado Angelus. La misma maldición le condena a no conocer la felicidad bajo pena de volver a perder su alma. Habiendo sido mandado a los infiernos por Buffy, Angel se traslada a Los Angeles para luchar con las fuerzas del mal mientras investiga una profecía que le augura recuperar su naturaleza humana y mortal.
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