Camino de Bilbao donde participaron en el Desencuentro Enemigo Los Marañones pasaron por Madrid y por Aranda y tuve la ocasión de asistir a su concierto en Madrid el pasado jueves en la sala La Pequeña Bety. Éste es… Sigue leyendo
El guionista de cine William Goldman, famoso – y rico – por haber escrito en su dia el western crepuscular Dos Hombres y Un Destino (1969) que interpretarían Paul Newman y Robert Redford, era hijo de un inmigrante que apenas hablaba el inglés. Cuando era aun un crio, enfermo en cama, su padre con mucho esfuerzo se sentó a leerle una novela de aventuras de un desconocido autor europeo: La Princesa Prometida, un “clásico cuento de hadas, con luchas a espada, gigantes, un príncipe malvado, una hermosa princesa y, si, algún que otro beso”. Al principio reticente, el Goldman niño termina sucumbiendo al encanto de la historia y al fuerte vínculo que se establece entre él y su prácticamente analfabeto padre, que se pasa horas y horas en su habitación cuidando la convalecencia de su hijo.
Décadas después, con una familia ya formada y un hijo en edad similar a la que él tenía, Goldman se halla en la cúspide de su carrera como guionista de éxito y apenas pasa tiempo en su casa de Nueva York dado que su carrera transcurre en Hollywood. Pero a última hora recuerda que esa noche es el cumpleaños de su hijo, y recuerda a su padre y remueve cielo y tierra entre todas las librerias del pais para encontrar un ejemplar de ese libro que su padre le leyó, y finalmente lo encuentra a un precio desorbitado y manda que lo entreguen en su casa a tiempo.