Hoy, sin venir a cuento, me he puesto a escuchar los primeros discos de Triana. Vivir fuera de tu tierra tiene estas cosas. Y vivir en ella tiene otras. Se me hace difícil ser objetivo y pretender escribir una semblanza del grupo de Jesús, Eduardo, y Tele. Ya solo queda uno. La muerte de Jesús es la primera dolorosa y pública que recuerdo, y de la de Tele me enteré tiempo después de que ocurriera. Fué el último en llegar, pero le esperaron para comenzar una aventura que ha cobrado fuerza a medida que han pasado los años, desde aquél primer single (Luminosa Mañana, 1974) con los estudios y el equipo prestados por Teddy Bautista recien terminado Ciclos (¿No lo sabíais? Teddy también ha hecho cosas buenas por los artistas…) y hasta el 79 con Sombra Y Luz.
“Chicago son de Chicago y se llaman Chicago, pues yo soy de Triana”
- Tele
De ahí hasta la muerte de Jesús en el 83 hubo algunas mas joyas, cada vez mas aisladas a pesar de Tu Frialdad (su único número uno), y no quiero acordarme de lo que salió tras ella, pero esos tres discos: El Patio (1975), Hijos del Agobio (1977) y el Sombra y Luz (1979), me han acompañado desde crío y hoy, sin venir a cuento, he vuelto a escucharlos…
Mas información: Margen Cero
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Las constantes (y agradecidas) visitas familiares me tienen apartado del blog, pero he bajado un momento a mis mazmorras para desearos unas felices fiestas a todos los que me lean.
Aquí unos amigos:

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A principios de los 40 hubo un grupo de películas que se usaron como alternativa a los musicales de la RKO capitaneados por Fred Astaire. La característica principal de estas películas era que estaban interpretadas en su inmensa mayoría por intérpretes de raza negra. En esa época la aparición de artistas negros en las grandes producciones musicales estaba muy limitada, por no decir directamente prohibida. Sin embargo, eran mucho mejor aceptados en un ambiente “para negros” y muchos artistas de la época llegaron al gran público gracias a estas películas. Probablemente la más conocida de esta corriente fuera Cabin In The Sky de Vincent Minnelli (su primer trabajo como director en solitario), con Lena Horne y Louis Armstrong entre otros.
Lena Horne fue tambien la protagonista de Stormy Weather, también producida en 1943 como la anterior, y en la que me quiero detener hoy, no porque fuera una obra maestra (que no lo es) ni porque fuera la última aparición de Fats Waller antes de su muerte (que lo fue). Dirigida por Andrew L. Stone, un casi desconocido director procedente del cine mudo, esta película contiene el que es considerado por muchos, el propio Fred Astaire incluido, mejor número musical de todos los tiempos. Este tipo de afirmaciones hay que ponerlas en paréntesis, pero sirven para detectar joyas olvidadas, y ésta es sin duda una de las mejores.
Para empezar tenemos al genial Cab Calloway con su banda con una versión grandiosa de su clásico Jumpin´ Jive, pero casi sin darnos cuenta cede el protagonismo a los increíbles Nicholas Brothers, que nos ofrecen un número de claqué antológico que aunque parezca increible fue realizada en una única toma. Sólo por este número merece recordar la película. A pesar de la extraña sensación en las ingles que deja la escena, es cualquier cosa menos erótica:
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