A la hora de escribir estas líneas aún no se han cerrado las mesas electorales, pero es evidente, por un lado, la victoria del SI y la bajísima participación.
Personalmente he votado NO a sabiendas de que mi voto no iba a cambiar el resultado final. Curiosamente no tengo nada en común con el único partido que ha optado por el rechazo a la nueva norma, el Partido Andalucista.
He votado NO porque me niego a seguirle el juego a una clase política que ha perdido casi toda la legislatura buscando una solución a un problema inexistente. Ningún partido había incluido la redacción de un nuevo estatuto en su programa político de las últimas elecciones, lo que demuestra el nulo interés existente, y porque nadie se ha molestado en explicar qué tenía de malo el anterior para cambiarlo, además de definirme como parte de una "realidad nacional" ridícula y aumentar de forma preocupante el intervencionismo de la administración. Todavía estoy esperando que alguien me demuestre que 17 administraciones son mejores que una, y en vista de los problemas causados por el desarrollo autonómico a estos genios sólo se les ha ocurrido tirar hacia adelante, y que sea lo que Dios quiera.
Dicen que mis derechos estan mejor garantizados con la nueva norma, pero mis derechos están ya garantizados por la Constitución, asi que añadirlos aqui es, en comparación con los demás estatutos que seguirán en otras regiones, o irrelevante si son idénticos en todos, o una fuente de discriminación en función de tu lugar de residencia.
Falta poco para que las mesas cierren, y la participación apenas llega al 30%. Da que pensar que una norma que fue votado por mas del 50% por ciento del electorado pueda ser cambiada por un 30%, por no hablar de la evidente muestra de desínteres de los andaluces por cambiar una norma sin explicar el porqué.
Por un momento dudé en cambiar mi voto al saber que Andy y Lucas abogaban por el SI, pero afortunadamente se me pasó inmediatamente.
